Para un emigrante, es país es ocioso a no ser que sea el suyo propio.
Frases célebres de Emily Dickinson. [Página 2]
Emily Elizabeth Dickinson fue una poeta estadounidense, cuya poesía de alta integridad artesanal, naturalista y apasionada, ha colocado a su autora en el reducido panteón de poetas fundacionales norteamericanos que hoy comparte con Edgar Allan Poe, Ralph
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El amor de Dios puede ser enseñado para que no parezcamos osos.
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El Cielo ronda tenazmente a aquellos que lo encuentran aquí abajo, y los arrebata.
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Vivir es tan asombroso que apenas deja espacio para otras ocupaciones, aunque los Amigos son, si cabe, un acontecimiento más hermoso.
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Su pensamiento es tan solemne y cautivador que le deja a uno más fuerte y más débil también, a Sanción de la Dicha.
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Cada día la vida parece más poderosa, y puesto que tenemos el poder de existir, más asombrosa.
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El genio es la ignición del cariño no del intelecto, como se supone la exaltación de la devoción, y en proporción a nuestra capacidad para eso, es nuestra experiencia del genio.
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Una carta la siento siempre como la inmortalidad, porque es la mente sola sin el amigo corporal. Deudores en nuestra conversación de la actitud y del acento, parece que hay un poder espectral en el pensamiento que camina solo.
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Sólo sabemos toda nuestra altura si alguien le dice a nuestro ser: ¡Levanta! Y entonces, fiel consigo, se agiganta hasta llegar al cielo su estatura.
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Ya te quieren. Sé simplemente la doncella que eres para mí y te querrán más.
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Lo que nunca volverá otra vez, es lo que hace la vida tan dulce.
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Triste puedo estar solo; para estar alegre necesito compañía.
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Ninguna otra fragata nos lleva a todas partes como el libro.
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El hoy hace que el ayer signifique.
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Morir sin morir y vivir sin la vida, es el más arduo milagro propuesto por la fe.
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El corazón sigue sollozando en su sueño.
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La vida es para dos. Nunca para un comité.
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La vida es una muerte que prolongamos; la muerte es el gozne de la vida.
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Nunca intenté levantar las palabras que no puedo sostener.
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El temor, como el morirse, dilata la confianza o la impone.