En la guerra moderna mueres como un perro y sin motivo alguno.
Frases célebres de Ernest Hemingway. [Página 2]
Ernest Hemingway fue un escritor y periodista estadounidense. Premio Nobel de Literatura 1954.
-
-
Intenta comprender, no eres un personaje de tragedia.
-
Las personas más crueles son siempre las sentimentales.
-
Si tienes la suerte de haber vivido en París cuando joven, luego París te acompañará vayas donde vayas, todo el resto de tu vida.
-
He nacido para disfrutar la vida, pero Dios se olvidó del dinero.
-
Nunca escribas sobre un lugar hasta que estés lejos de él.
-
Al terminar un cuento me sentía siempre vaciado y a la vez triste y contento, como si hubiese hecho el amor ... aunque para saber si era bueno tendría que esperar a releerlo el día siguiente.
-
Cuando las lluvias frías persistían y mataban la primavera, era como si una persona joven muriera sin razón.
-
Comíamos bien y barato, bebíamos bien y barato, y juntos dormíamos bien y con calor, y nos queríamos.
-
Llegar a todo aquel nuevo mundo de literatura, con tiempo para leer en una ciudad como París, era como si a uno le regalaran un gran tesoro.
-
Un poeta que fumaba opio y se olvidaba de comer.
-
Aprendió a pensar pero no supo ya volar, porque había perdido el amor al vuelo y no hacía más que recordar los tiempos en los que volaba sin esfuerzo.
-
Sentía la soledad de muerte que llega al cabo de cada día de la vida que uno ha desperdiciado.
-
París nunca volvería a ser igual, aunque seguía siendo París.
-
Todo, lo bueno y lo malo, deja un vacío cuando se interrumpe. Pero si se trata de algo malo, el vacío va llenándose por sí solo. Mientras que el vacío de algo bueno sólo puede llenarse descubriendo algo mejor.
-
El secreto de la sabiduría, del poder y del conocimiento es la humildad.
-
Un hombre de carácter podrá ser derrotado, pero jamás destruido.
-
Jamás penséis que una guerra, por necesaria o justificada que parezca, deja de ser un crimen.
-
La sabiduría de los ancianos es una gran error. No se vuelven más sabios, sino más prudentes.
-
Sin duda, no hay cacería como la caza de hombres y aquellos que han cazado hombres armados durante el suficiente tiempo y les ha gustado, en realidad nunca se interesarán por nada más.