La modernización siempre cuenta su propia historia como una cadena de sucesos que tienen un único fin: Un barco que evitó el naufragio a costa de la tripulación.
Frases célebres de Fabrizio Mejía Madrid.
Fabrizio Mejía Madrid , escritor mexicano, colaborador de las revistas Proceso, Letras Libres, Gatopardo, entre otras. Ha escrito los libros de crónicas "Pequeños actos de desobediencia civil" (Ed. Cal y Arena, 1996), "Entre las sábanas" (1995) y Salida d
-
-
Así son los viejos: les complace pensar en la arbitrariedad como forma de los tiempos mejores.
-
La vida crece como un parásito de la memoria.
-
Así es la vida: hay quien se abstrae de ella con esperanza y hay quien lo hace con decepción.
-
Bueno, a una parte de nosotros, a un porcentaje el ADN lo goleó el otro ADN.
-
Sólo dos veces perdimos, pero a lo bestia: contra españoles perdimos un imperio, contra los gringos, la mitad de la república.
-
…sino a ese pasado juntos donde todo era como una mala película del Nuevo Cine Mexicano.
-
Todo lo bueno ya nos ocurrió. Todo lo malo también. Por eso los mexicanos miramos cualquier amanecer con gesto de qué buen día, pero hoy sí nos carga la chingada”.
-
Lo que se imponía era ver a mis exmujeres, por lo menos a dos: la que me dejó y a la que nunca tuve.
-
Todo por embarrar el recuerdo de Marisa contra los muslos de otras.
-
Villa Coapa, se llama el lugar. Se ganaron el dinero a la mala, detrás de un mostrador con sobreprecios o una pistola, pero lo invirtieron con enorme tacto: polarizaron los vidrios de sus casas, construyeron domos para sus saunas, se gastaron una fortuna
-
Las calles de esta colonia inventada contienen una aspiración no racial, sino cósmica. Las calles tienen nombres de galaxias.
-
Así es él: si le dices que viste algo inusual en tu camino al semanario, lo primero que te pregunta es ¿un elefante?”
-
Las meseras” es un eufemismo: después de las once de la noche eran para llevar.
-
Sus alcoholes te removían cualquier mancha en el alma. Tenías reacciones al primer sorbo: la boca tenía vida propia, un brazo se estiraba por sí mismo, el hígado te reclamaba a gritos en el oído, un ojo parpadeaba cinco veces seguida.
-
Buena época conyugal cuando todavía teníamos algo más que silencios. Teníamos: espaldas arqueándose. Teníamos: saliva, sudor & lubricantes.
-
Los viejos son la vida en toda su crudeza.
-
Y entendí que… hacía el mal sin enterarse. Como el común de la gente.
-
Nos morimos sin dejar nada, salvo recuerdos y heridas involuntarias.
-
La facultad de filosofía… ese lugar al que se inscriben los que están interesados en nada y fingen que les preocupa todo.