Siempre hay quien ponga malos nombres a la virtud, más siempre son los que no merecen conocerla.
Frases célebres de Francisco de Quevedo. [Página 5]
Francisco de Quevedo y Villegas fue un escritor español.
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La enfermedad más peligrosa después del doctor, es el testamento: más han muerto porque hicieron testamento, que porque enfermaron.
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Los pecados, para aborrecerlos, no es menester más que cometerlos.
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Debemos huir siempre las ocasiones de peligro, donde el peligro es siempre la honra.
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A la compañía de trabajos, pocos meten su caudal.
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Desdichada cosa es caminar tan sin luz en el proceder que sean los aciertos debidos al acaso, y cosa natural, los yerros
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El rico se ríe con el bufón, y el bufón se ríe del rico, porque hace caso de los que lisonjea
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De ninguna manera conviene que el rey yerre; más si ha de errar, menos escándalo hace que yerre por su parecer que por el de otro
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No hay más honrada venganza que la que no se toma.
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No hay ánimo tan constante a quien la abundancia no traiga algún vicio.
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No hay hombre que no anteponga la satisfacción propia a sus obligaciones.
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El que quiera en esta vida todas las cosas a su gusto, tendrá muchos disgustos en su vida.
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Dichoso serás y sabio habrás sido, si cuando la muerte no te quitare sino la vida solamente.
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Téngase esperanza de lo que se desea y con eso súfrase lo que sucediere.
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Los dolores vuelven a estado de niño a los hombres.
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No puede amar a otro el que a sí no se ama, ni amarse el que a sí no se conoce.
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Bueno para rey el que tiene de rey y de hombre.
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Qué mudos pasos traes, ¡oh! muerte fría, pues con callados pies todo lo igualas
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La misma tristeza inventa por sí misma muchos motivos de sentimiento
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Aquel monarca que de sus consultas elige por bueno lo que votaron los más, es esclavo de la multitud, debiendo serlo de la razón