Muéstrame un héroe y te escribiré una tragedia.
Frases célebres de Francis Scott Fitzgerald.
Francis Scott Key Fitzgerald , fue un novelista estadounidense de la época del jazz. Su novela El gran Gatsby y su cuento El curioso caso de Benjamin Button han sido llevados al cine.
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La señal de una inteligencia de primer orden es la capacidad de tener dos ideas opuestas presentes en el espíritu al mismo tiempo y, a pesar de ello, no dejar de funcionar.
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El dinero ha aniquilado más almas que el hierro cuerpos.
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Una generación nueva, que se dedica más que la última a temer a la pobreza y a adorar el éxito; crece para encontrar muertos a todos los dioses, tiene hechas todas las guerras y debilitadas todas las creencias del hombre.
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Cuando sientas deseos de criticar a alguien ... recuerda que no todo el mundo ha tenido las mismas oportunidades que tú tuviste.
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La vitalidad se revela no solamente en la capacidad de persistir sino en la de volver a empezar.
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O se aprende educación en la propia casa o el mundo la enseña con el látigo, y nos podemos hacer daño.
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Puedes acariciar a la gente con palabras.
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Un artista es un tipo que puede tener dos opiniones fundamentalmente opuestas al mismo tiempo y, a pesar de ello, seguir funcionando.
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Es preferible fiarse del hombre equivocado a menudo, que de quien no duda nunca.
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Cuando sientas ganas de criticar a una persona, piensa que no todos han tenido las mismas oportunidades que tú.
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Y así vamos adelante, botes contra la corriente, incesantemente arrastrados hacia el pasado.
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Los ricos tienen más dinero, y los pobres, más niños.
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Evidentemente, la vida es sólo un continuo proceso de deterioro.
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Enséñame un héroe y te escribiré una tragedia.
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El amor a la vida es esencialmente tan incomunicable como el dolor.
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Siempre estaba dispuesto a echar una mano al que estaba más alto que él
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Hay que cuidarse del artista intelectual, el artista que no encaja.
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Cada uno sospecha que posee al menos una de las virtudes cardinales, y he aquí la mía: soy uno de los pocos hombres honrados que he conocido.
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En las cosas no existe la esperanza y, sin embargo, hay que estar decidido a cambiarlas.