Los bosques preceden a las civilizaciones, los desiertos las siguen.
Frases célebres de François-René de Chateaubriand. [Página 3]
François-René, vizconde de Chateaubriand fue un diplomático, político y escritor francés considerado el fundador del romanticismo en la literatura francesa.
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¡Por tus besos vendería el porvenir!
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El sueño devora la existencia: es lo que tiene de bueno.
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El hombre que comprendiese a Dios sería otro Dios.
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No creo que el arte de citar esté al alcance de todos esos espíritus pequeños que, no encontrando nada en sí mismos, todo lo tiene que tomar de otros.
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Las lágrimas son las madres de la virtudes.
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No se debe usar el desprecio sino con gran economía, debido al gran número de necesitados.
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Tomado colectivamente, el pueblo es un poeta: autor y actor se inflaman con la obra que se representa o que le hacen representar, sus mismos excesos no son tanto instinto de una crueldad nativa cuanto delirio de una multitud embriagada de espectáculos, so
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Nuestras ilusiones no tienen límites; probamos mil veces la amargura del cáliz y, sin embargo, volvemos a arrimar nuestros labios a su borde.
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La verdad política, cualesquiera que sean sus formas, no es más que el orden y la libertad.
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Los hombres insignificantes necesitan grandes tumbas, a los hombres grandes les bastan las pequeñas.
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Dios se sirve regularmente del infortunio como de un estribo para levantarnos.
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La muerte es más dura asumirla que padecerla.
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Casi todos los crímenes que castiga la ley se deben al hambre.
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El amor se goza en la abnegación y el sacrificio.
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El tiempo no se detiene para admirar la gloria; se sirve de ella y sigue adelante.