El progreso se evapora y deja atrás una estela de burocracia.
Frases célebres de Franz Kafka. [Página 4]
Franz Kafka . Escritor en lengua alemana, nacido en Praga (Imperio Austro-húngaro). Autor de El proceso, La metamorfosis, El castillo, entre otras obras
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Si se llega a un punto determinado, ya no hay regreso posible. Hay que alcanzar ese punto
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Sólo temblor y palpitación fue su respuesta a la afirmación de que tal vez poseía pero no era
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La verdad es indivisible, es decir no puede reconocerse a sí misma; quien quiera reconocerla, debe ser mentira
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Como un camino de otoño: no se alcanza a barrerlo, que ya está de nuevo todo cubierto de hojas marchitas.
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-También esto- pensé- es libertad para el hombre: ¡el movimiento soberano!
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Reflexionar serena, muy serenamente, es mejor que tomar decisiones desesperadas.
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Una de las formas de seducción del mal más efectivas es la incitación a la lucha
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La fortuna de comprender que el suelo sobre el que permaneces no puede ser más grande que los dos pies que lo cubren
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El mejor método para matar gatos, que siempre se aferran tenazmente a la vida: apretarles el cuello en una puerta abierta y tirarles la cola
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Las religiones se pierden como los hombres
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Lo que nos hace llamar con el nombre de juicio final al juicio universal, es sólo nuestra concepción del tiempo; en realidad se trata de un juicio sumario
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Los cuervos afirman que un solo cuervo podría destruir los cielos. Incuestionable es la cosa, pero no prueba nada contra el cielo, porque cielo significa precisamente la imposibilidad de los cuervos
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A partir de cierto punto no hay retorno. Este es el punto que hay que alcanzar.
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Las manos de las mujeres adelantan mucho calladamente
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La desgracia de Don Quijote no fue su fantasía, sino Sancho Panza.
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El camino verdadero pasa por una cuerda, que no está extendida en alto, sino sobre el suelo. Parece preparada más para hacer tropezar, que para que se siga su rumbo
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No puedo dormir. Sólo sueños, imposibilidad de dormir
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A partir de cierto punto no hay retorno. Ese es el punto que hay que alcanzar.
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Como un camino en otoño: tan pronto como se barre, vuelve a cubrirse de hojas secas