Delicada es mi conciencia como seda china: mi corazón tan suave como el requesón.
Frases célebres de James Joyce. [Página 2]
James Augustine Aloysius Joyce . Escritor irlandés, autor de Dubliners, Ulises (1922), entre otras obras.
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Amo a mi país, ¡Por los arenques que lo amo! Quisiera que ver pudierais las lágrimas que sollozo al pensar en el barco, en el tren de los emigrantes.
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Si uno rige su vida por el sentido común, ¿Cómo puede dejar de ser profundo?
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El fuego de la tierra destruye al mismo tiempo que quema, de tal modo que, cuanto más intenso es, tanto menos dura; pero el fuego del infierno tiene tal propiedad, que conserva lo mismo que abrasa y, aunque brama con indecible intensidad, brama para siemp
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Te he dicho que he perdido la fe contestó Stephen pero no que haya perdido el respeto a mí mismo. ¿Qué clase de liberación sería esa de abandonar un absurdo que es lógico y coherente para abrazar otro ilógico e incoherente?
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Nunca había hablado con ella, si exceptuamos esas pocas palabras de ocasión, y, sin embargo, su nombre era como un reclamo para mi sangre alocada.
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Ella lidiaba con los problemas morales como lidia el cuchillo con la carne: y en este caso ya se había decidido.
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Se sintió orgulloso y feliz entonces: feliz de estar con ella, orgulloso de su gracia y su porte señorial. Pero ahora, después de reavivar tantos recuerdos, el primer contacto con su cuerpo, armonioso y extraño y perfumado, produjo en él un agudo latido d
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Una ola de una alegría más tierna escapó de su corazón para correrle en cálido torrente por las arterias. Como el tierno calor de las estrellas, rompieron a iluminar su memoria.
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Deseaba estar a solas con ella. Cuando todos se hubieran ido, cuando estuvieran solos él y ella en la habitación del hotel, entonces estarían juntos y a solas.
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Consíguelo si puedes. No emplearé contra ti ninguna de las armas que el mundo me ofrece. Si la ley que el dedo de Dios ha escrito en nuestros corazones es la que tú dices, yo también soy una criatura de Dios.
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Si Irlanda ha de convertirse en una nueva Irlanda, lo primero que tiene que hacer es volverse europeo.
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La pasión tiende a llegar tan lejos como pueda; pero, me creas o no, no era eso lo que yo me proponía...Conseguir ese fin.
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La lluvia que cae. Lluvia de verano sobre la tierra. Lluvia nocturna. La oscuridad y calidez y el torrente de pasión.
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Así que la beso porque es hermosa. ¿Y qué es una mujer? Una obra de la naturaleza, también, como una piedra, o una flor, o un pájaro. Un beso es un acto de homenaje.
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Bien llegada, ¡Oh, vida! Salgo a buscar por millonésima vez la realidad de la experiencia y a forjar en la fragua de mi espíritu la conciencia increada de mi raza.
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Son esta raza y este país y esta vida los que me han producido -dijo-, Tengo que expresarme como soy.
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La emoción trágica, efectivamente, es una cara que mira en dos direcciones: hacia el terror y hacia la piedad, y ambos son fases de ella.
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Nuestra carne retrocede ante lo que le espanta y responde al estímulo de lo que desea por una simple acción refleja del sistema nervioso.
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La belleza que el artista expresa no puede despertar en nosotros una emoción cinética o una sensación puramente física. Despierta, o debería despertar, induce, o debería inducir, una stasis estética, una piedad ideal o un ideal terror, una stasis provocad