El amor de Cuba por el Che me hizo sentir extrañamente argentino el 2 de enero, cuando el saludo de Fidel en la plaza de la Revolución al comandante Guevara, allí donde éste, desató en 300.000 hombres una ovación que duró diez minutos.
Frases célebres de Julio Cortázar. [Página 5]
Julio Florencio Cortázar fue un escritor e intelectual argentino.
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Si no nos salvamos nosotros como pueblo no nos salvaremos más.
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No tiene importancia lo que yo pienso de Mafalda. Lo importante es lo que Mafalda piensa de mí.
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Probablemente Ícaro creía tocar el cielo cuando se hundía en el mar epónimo y ¡dios te libre de una zambullida tan mal preparada!
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La humanidad empezará verdaderamente a merecer su nombre el día en que haya cesado la explotación del hombre por el hombre.
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Lo que me gusta de tu cuerpo es el sexo. Lo que me gusta de tu sexo es la boca. Lo que me gusta de tu boca es la lengua. Lo que me gusta de tu lengua es la palabra.
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El poema cesa de ser comunicación para volverse contacto.
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Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio
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Las palabras nunca alcanzan cuando lo que hay que decir desborda el alma.
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Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo.
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Me basta mirarte para saber que con vos me voy a empapar el alma
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Una lenta ceremonia incomprensible nos había acercado en la noche desde nuestras infinitas distancias
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Nunca he pensado en nada, solamente de golpe me doy cuenta de lo que he pensado, pero eso no tiene gracia, ¿verdad?, ¿Qué gracia va a tener darse cuenta de que uno ha pensado algo? Para el caso es lo mismo que si pensaras tú o cualquier otro. No soy yo, y
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Pensar era inútil como desesperarse por recordar un sueño del que sólo se alcanzan las últimas hilachas al abrir los ojos
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Las costumbres, Andrée, son formas concretas del ritmo, son la cuota del ritmo que nos ayuda a vivir.
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El ajedrez es un juego que me apasionó de joven, pero un buen día me empezó a tomar demasiado tiempo y entonces lo eliminé
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Con qué tersa dulzura me levanta del lecho en que soñaba profundas plantaciones perfumadas
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En literatura no hay buenos ni malos temas, hay solamente un buen o mal tratamiento del tema.
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¿Quién los ve andar por la ciudad si todos están ciegos?
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Ya están vestidos, ya se van por la calle. Y es sólo entonces cuando están muertos, cuando están vestidos, que la ciudad los recupera hipócrita y les impone los deberes cotidianos