Las armas del reino no se muestran al extranjero
Frases célebres de Lao-tsé. [Página 5]
-
-
Dios no recibe respuestas con palabras.
-
Vivir es llegar y morir es volver
-
El padre y el hijo son dos. La madre y el hijo son uno
-
Un líder es mejor cuando la gente apenas sabe que existe. Cuando su trabajo esté hecho, su objetivo cumplido, ellos dirán: nosotros mismos lo hicimos.
-
Con buenas palabras se puede negociar, pero para engrandecerse se requieren buenas obras.
-
Lo que le da su valor a una taza de barro es el espacio vacío que hay entre sus paredes.
-
La perfección del que imparte órdenes es ser pacífico; del que combate, carecer de cólera; del que quiere vencer, no luchar; del que se sirve de los hombres, ponerse por debajo de ellos.
-
Si eres flexible, te mantendrás recto
-
Un viaje de mil millas comienza con el primer paso.
-
Toda acción provoca reacciones
-
Hubo algo formado misteriosamente, nacido antes que el cielo y la Tierra... Puede que sea la madre de miríadas de cosas. No sé su nombre, llamémoslo Tao
-
Observa todo lo blanco que hay en torno tuyo, pero recuerda todo lo negro que existe.
-
Conocer a los otros es sabiduría. Conocerse a sí mismo es sabiduría superior. Imponer su voluntad a los otros es fuerza. Imponérsela a sí mismo es fuerza superior
-
Si das pescado a un hombre hambriento, le nutres una jornada. Si le enseñas a pescar, le nutrirás toda la vida.
-
El que domina a los otros es fuerte; el que se domina a sí mismo es poderoso.
-
Que tu cuerpo y tu alma vital estén unidos en un abrazo sin separación
-
Da y tendrás en abundancia
-
En el mundo no hay nada más sumiso y débil que el agua. Sin embargo, en atacar lo que es duro y fuerte, nada puede superarla
-
Todo pasa; sólo la serenidad permanece