Al que cae desde una dicha cumplida no le importa cuán profundo sea el abismo.
Frases célebres de Lord Byron.
George Gordon Byron, sexto lord Byron fue un poeta inglés, considerado uno de los escritores más versátiles e importantes del Romanticismo.
-
-
Brillan tanto las lágrimas en los ojos de una niña que nos da lástima besarlas cuando están secas.
-
Ciertamente, es agradable ver estampado el propio nombre; un libro es siempre un libro, aunque no contenga nada.
-
El amor del hombre es en su vida una cosa aparte, mientras que en la mujer es su completa existencia.
-
Habla seis veces con la misma mujer soltera y ya puedes preparar tu traje de boda.
-
Jamás mueren en vano los que mueren por una causa grande.
-
La ambición es el último refugio de todo fracaso.
-
Morir es cosa de un segundo. Hagamos todos el sacrificio de nuestras vidas, si este sacrificio es útil, pero no seamos cobardes. Porque entonces perderemos la vida y la dignidad, que es aún peor.
-
No faltan los que mueren por una meta elevada.
-
Oh Roma! mi país! ciudad del alma!
-
¿Qué es la esperanza sin la levadura del miedo?
-
Siempre se interpone algo entre nosotros y lo que creemos que es nuestra felicidad.
-
Es fácil morir por una mujer; lo difícil es vivir con ella.
-
Aquí reposan los restos de una criatura que fue bella sin vanidad, fuerte sin insolencia, valiente sin ferocidad y tuvo todas las virtudes del hombre y ninguno de sus defectos. Epitafio para un perro.
-
Hay placer en los bosques sin senderos, hay éxtasis en una costa solitaria. Está la soledad donde nadie se inmiscuye, por el oceáno profundo y la música con su rugido: No amo menos al hombre pero si más a la naturaleza.
-
El amor es lo único que hay que ganarse en la vida, todo lo demás se puede conseguir robando.
-
El recuerdo de la felicidad ya no es felicidad; el recuerdo del dolor es todavía dolor.
-
Cuando la edad enfría la sangre y los placeres son cosa del pasado, el recuerdo más querido sigue siendo el último, y nuestra evocación más dulce, la del primer beso.
-
El que no ama a su patria no puede amar nada.
-
Es extraño, pero es verdad, porque la verdad es siempre extraña, más extraña que una ficción.