No son recuerdos, que es vida, y verdadero el diálogo que contigo tengo, madre, cuando aquí nos encontramos.
Frases célebres de Manuel Altolaguirre.
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No estás tan sola sin mí. Mi soledad te acompaña. Yo desterrado, tú ausente. ¿Quién de los dos tiene patria?
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Como el mueble y la tela, tu desnudo ya no tenía imponencia bajo el aire, bajo el alma, bajo nuestras almas. Nosotros ya no entendíamos de aquello. Era el suelo de un ámbito celeste, imponderable. Éramos transparencias altísimas, calientes.
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Huyo del mal que me enoja buscando el bien que me falta. Más que las penas que tengo me duelen las esperanzas
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No me resigno a dar la despedida a tal altivo y firme sentimiento que tanto impulso y luz diera a mi vida
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En mis labios los recuerdos. En tus ojos la esperanza. No estoy tan solo sin ti. Tu soledad me acompaña
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Mi soledad consciente mira las hermosuras inútiles del mundo
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Tuvo mi amor la forma de tu vida
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Un lago en una isla eso es tu amor por mí, y mi amor te rodea como un inmenso mar de silencios azules; pero tienen también tus grandezas ocultas
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El silencio eres tú: cuerpo de piedra
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Yo también pienso en mí cuando te sueño y robo al tiempo todas mis edades para poblar mis íntimas moradas y acompañarte siempre, siempre, siempre
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Le has dado a mi semblante sin saberlo una luz interior que me hace fuerte, para vencer mayores soledades
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Tempestades de deseos contra los muros del alba rompen sus olas. Me ciegan los tumultos que levantan
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He deseado para ti todo el bien y me acompaña la bondad del amor
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La poesía es mi principal fuente de conocimiento. Me enseña el mundo, y en ella aprendo a conocerme a mí mismo. Ella nos hace unánimes, comunicativos
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Tengo yo la entrada de tus recuerdos, quietos, encerrados en mis caricias: forma de tu vida
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Si para que brillaran las estrellas bastaba que cerrases tus dos ojos.
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Yo y mi sombra, ángulo recto. Yo y mi sombra, libro abierto.
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Que si tu fuga fuera sobre verdes caminos y sobre las espumas, y te vieran mis ojos, seguirte yo sabría.
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Mares y cielos de mi sangre tuya navegamos los dos. No me despiertes. No te despiertes, no, sueña la vida.