Los gobiernos ilustrados, conociendo las ventajas que prometen el premio y el honor, han echado mano de estos principios motores del corazón humano para todas las empresas.
Frases célebres de Manuel Belgrano. [Página 2]
Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano fue un intelectual, abogado, economista, periodista, político y militar argentino. Fue uno de los máximos líderes de la de la guerra de la Independencia y es el creador de la Bandera de Argentina.
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Mis ideas se conforman con las de usted y nada me anima mas que el bien de la Patria, cuya inclinación conozco en usted auxiliada de las luces que yo quisiera tener.
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Mis intenciones no son otras que el evitar la efusión de sangre entre hermanos.
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Nada importa saber o no la vida de cierta clase de hombres que todos sus trabajos y afanes los han contraído así mismo, y ni uno solo instante han concedido a los demás; pero la de los hombres públicos, sea cual fuere, debe siempre presentarse, o para que
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Quiero volar, pero mis alas son chicas para tanto peso.
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Soy muy amante de que todas las ciencias se sepan por principios y nadie pueda tener conocimiento de aquellas sin estar instruidos en éstos.
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La sombra de la Junta que traigo conmigo hace prodigios; la Junta será la vencedora, no yo; su nombre solo con el aspecto de nuestros bravos atrae a los afectos y aterra a los malvados.
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Ni la virtud ni los talentos tienen precio, ni pueden compensarse con dinero sin degradarlos.
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En vano los hombres se empeñan en arrastrar a su opinión a los demás, cuando ella no está cimentada en la razón. era un libertador
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Me glorío de no haber engañado jamás a ningún hombre y de haber procedido constantemente por el sendero de la razón y de la justicia, a pesar de haber conocido la ingratitud.
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Nuestros patriotas están revestidos de pasiones, y en particular, la de la venganza; es preciso contenerla y pedir a Dios que la destierre, porque de no, esto es de nunca acabar y jamás veremos la tranquilidad.
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Que nos entristezcamos o nos alegremos, la mano que todo lo dirige, no por eso va a variar: esta es una verdad evangélica.
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Bien puede pesarle a todos los demonios, pero en mí no tendrán jamás cabida.
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El estudio de lo pasado enseña cómo debe manejarse el hombre en lo presente y por venir.
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El honor y el premio son los resortes para que no se adormezca el espíritu del hombre.
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Estoy muy acostumbrado a contrastes y más espíritu tengo en ellos que en las prosperidades; me ocurre siempre en éstas que después del buen tiempo viene el malo y en éste que ha de venir aquél.
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No busco el concepto de nadie, sino el de mi propia conciencia, que al fin es con la que vivo en todos los instantes y no quiero que me remuerda.
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No hallo medio entre salvar a la patria o morir con honor.
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Sirvo a La Patria sin otro objeto que el de verla constituida, ése es el premio al que aspiro.
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Su único fin debe ser por un avenimiento... o veremos transformarse el país en puros salvajes... desgraciadamente esta premonición de Belgrano fue desoida y efectivamente Argentina quedó sumergida durante décadas en una terrible guerra civil.