Caminos, no obras.
Frases célebres de Martin Heidegger.
Martin Heidegger fue un filósofo alemán.
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La angustia es la disposición fundamental que nos coloca ante la nada.
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La esencia de la verdad es la verdad de la esencia.
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La Nada nadea.
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No se puede probar nada en el reino del pensamiento; pero el pensamiento puede explicar muchas cosas.
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Todo lo grande está en medio de la tempestad.
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...Camina soportando el fracaso y la cuestión por la única senda que es tuya.
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La Condición óntica del ser humano es ontológica.
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¿Qué es lo cósico de la cosa? ¿Qué es la cosa en sí? Sólo llegaremos a la cosa en sí si antes nuestro pensamiento ha llegado a la cosa como cosa.
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Prefiero ser un Sócrates dubitativo, a un cerdo satisfecho.
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Quien piensa a lo grande yerra grandiosamente.
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Solo un Dios puede salvarnos.
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Cuando el tiempo sólo sea rapidez, instantaneidad y simultaneidad, mientras que lo temporal, entendido como acontecer histórico, haya desaparecido de la existencia de todos los pueblos, entonces, justamente entonces, volverán a atravesar todo este aquelar
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La gran tragedia del mundo es que no cultiva la memoria, y por tanto olvida a los maestros
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El sentido común del hombre tiene su propia necesidad; afirma su legitimidad con la única arma que está a su alcance, esto es, la invocación a lo obvio de sus aspiraciones y reflexiones
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El pensamiento se traduce tan escasamente como la poesía. Como mucho puede transcribirse. En cuanto se hace una traducción literal, todo resulta alterado
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Los mortales habitan en la medida en que reciben el cielo como cielo; en la medida en que dejan al sol y a la luna seguir su viaje, a las estrellas su ruta, a las estaciones del año su bendición y su injuria; en la medida en que no convierten la noche en
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Lo más antiguo de lo antiguo llega desde atrás a nuestro pensar, y, sin embargo, se nos adelanta. Por eso el pensar se detiene en la aparición de lo que fue, y es recuerdo
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Cantar y pensar son los troncos cercanos del poetizar. Crecen del ser y se alzan hasta tocar su verdad
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No accedí a las reiteradas exigencias de retirar los libros de autores judíos