La muerte no os concierne ni muerto ni vivo: vivo, porque sois; muerto, porque ya no sois.
Frases célebres de Michel de Montaigne. [Página 3]
Michel Eyquem de Montaigne fue un filósofo, escritor, humanista, moralista y político francés del Renacimiento, autor de los Ensayos, y creador del género literario conocido en la época moderna como ensayo.
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La palabra es mitad de quien la pronuncia, mitad de quien la escucha.
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La pobreza de bienes es fácilmente remediable, mas la del alma es irreparable.
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La prueba más clara de sabiduría es una alegría continua.
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La premeditación de la muerte es la premeditación de la libertad.
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La principal ocupación de mi vida es pasarla lo mejor posible.
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La prohibición sazona los manjares.
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La razón es como una olla de dos asas; se la puede coger por la derecha o por la izquierda.
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La senectud nos traza más arrugas en el espíritu que en el rostro.
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La verdadera libertad consiste en el dominio absoluto de sí mismo.
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La virtud no consiste en hacer grandes cosas, sino en hacer bien las pequeñas.
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La virtud no quiere que se la siga sino tan sólo por sí misma
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Las arrugas del espíritu nos hacen más viejos que las de la cara.
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Las leyes mantienen su crédito, no porque sean justas, sino porque son leyes.
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Lo más maravilloso del mundo es saber cómo pertenecer a uno mismo.
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Lo que hay que preguntarse es quién es mejor sabio, no quién es más sabio.
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Lo que sucede es que debemos vivir con los vivos.
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Los celos son, de todas las enfermedades del espíritu, aquella a la cual más cosas sirven de alimento y ninguna de remedio.
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Los juegos de los muchachos no son tales juegos; antes bien, deben considerarse como sus acciones más serias.
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Los libros son el mejor viático que he encontrado para este humano viaje.