La patria de un cristiano no es de este mundo.
Frases célebres de Miguel de Unamuno. [Página 5]
Miguel de Unamuno . Escritor y filósofo español. Nace en Bilbao y muere en Salamanca
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Los que reniegan de Dios es por desesperación de no encontrarlo.
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No me cabe en la cabeza que un hombre de verdad no sólo se resigne a gozar más que de esta vida, sino que renuncie a la otra, y hasta la rechace
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-No ves que me he pasado la vida soñando.
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Quiero vivir y morir en el ejército de los humildes, uniendo mis oraciones a las suyas, con la santa libertad del obediente.
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Siente el pensamiento, piensa el sentimiento.
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Sólo el que ensaya lo absurdo es capaz de conquistar lo imposible.
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Besos que vienen riendo, luego llorando se van, y en ellos se va la vida, que nunca más volverá.
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Lo sabe todo, absolutamente todo. Figúrense lo tonto que será.
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A un pueblo no se le convence sino de aquello de que quiere convencerse.
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El cristianismo es apolítico.
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Es débil porque no ha dudado bastante y ha querido llegar a conclusiones.
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La razón es la muerte del fascismo.
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Lo cierto es que creer en Dios es hoy, ante todo y sobre todo, para los creyentes intelectuales, querer que Dios exista.
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¡Que inventen ellos!
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Todo acto de bondad es una demostración de poderío.
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Tu desconfianza me inquieta y tu silencio me ofende.
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Me cago en el vapor, la electricidad y en los sueros inyectados.
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Siempre me han aburrido y repugnado las corridas de toros.
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Se viaja no para buscar el destino sino para huir de donde se parte.