Sin saberlo, el hombre compone su vida de acuerdo a las leyes de la belleza, aún en momentos de más profunda desesperación.
Frases célebres de Milan Kundera. [Página 5]
Milan Kundera . Escritor nacido en Brno, República Checa, autor de El libro de los amores ridículos, La insoportable levedad del ser, La identidad, entre otras obras.
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Todo en este mundo está perdonado de antemano, y por tanto, todo cínicamente permitido
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La coquetería es una propuesta de sexo sin garantía
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Es precisamente el débil quien tiene que ser fuerte y saber marcharse cuando el fuerte es demasiado débil para ser capaz de hacer daño al débil
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La verdadera prueba de la moralidad de la humanidad, la más honda situada a tal profundidad que escapa a nuestra percepción, radica en su relación con aquellos que están a su merced: los animales.
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No es la necesidad, sino la casualidad, la que está llena de encantos. Si el amor debe ser inolvidable, las casualidades deben volar hacia él desde el primer momento.
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El hombre nunca puede saber qué debe querer, porque vive sólo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni de enmendarla en sus vidas posteriores.
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El vértigo es algo diferente del miedo a la caída. El vértigo significa que la profundidad que se abre ante nosotros nos atrae, nos seduce, despierta en nosotros el deseo de caer, del cual nos defendemos espantados.
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Estoy bajo el agua y los latidos de mi corazón producen círculos en la superficie.
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Los amores son como los imperios: cuando desaparece la idea sobre la cual han sido construidos, perecen ellos también.
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La lucha del ser humano contra el poder es la lucha de la memoria contra el olvido.
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La seguridad es tan corrosiva como lo son las dudas.
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Pienso luego existo lo dijo un intelectual que subestimaba el dolor de muelas.