A quienes me preguntan la razón de mis viajes les contesto que sé bien de qué huyo pero ignoro lo que busco.
Frases célebres de Molière.
Jean-Baptiste Poquelin, llamado Moliére , fue un dramaturgo, humorista y actor francés y uno de los más grandes comediógrafos de la literatura occidental.
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Las personas no están jamás tan cerca de la estupidez como cuando se creen sabias
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¿Acaso no distinguís entre la devoción y la hipocresía? ¿Queréis tratarlas a ambas con igual idioma y rendir el mismo honor a la máscara que al rostro, igualar el artificio a la sinceridad, confundir las apariencias con las verdades, estimar al fantasma c
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Aquí yace Molière, el rey de los actores. En estos momentos hace de muerto y de verdad que lo hace bien
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Cuando una mujer demuestra mucho ardor por un hombre lo hace, con frecuencia, para ocultar otra llama que tiene en el corazón
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Encontrarse despreciado en el amor es un golpe en el orgullo, haz todo lo que puedas por olvidarlo, pero si no lo lograras, aparenta que lo has logrado
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La belleza del rostro es frágil, es una flor pasajera, pero la belleza del alma es firme y segura.
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Somos fácilmente engañados por aquellos a quienes amamos.
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Los médicos no son para eso; su misión es recetar y cobrar; el curarse o no es cuenta del enfermo.
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Uno debería mirarse bien a uno mismo antes de juzgar a otros
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Todos los hombres se parecen por sus palabras; solamente las obras evidencian que no son iguales
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No es solamente por lo que hacemos, sino también por lo que no hacemos, que somos responsables
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La hipocresía es el colmo de todas las maldades.
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Es más civilizado morir según las reglas que curarse contra las reglas.
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Los médicos no están para curar, sino para recetar y cobrar; curarse o no es cuenta del enfermo.
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Todos los vicios, cuando están de moda, pasan por virtudes.
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Casi todos los hombres mueren de sus medicinas, no de sus enfermedades.
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La improvisación es la piedra de toque del ingenio.
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Todos los vicios, con tal de que estén de moda, pasan por virtudes.
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Pues son gentes aquellas que, con alma sometida al interés, hacen de la devoción oficio y granjerías, queriendo comprar créditos y dignidades a costa de mucho bajar de ojos y mucho afectado fervor.