Dulce es la mano de la Iglesia también cuando golpea, porque es la mano de una madre.
Frases célebres de Pío de Pietrelcina.
San Pío de Pietrelcina, también conocido como Padre Pío, ; 25 de mayo de 1887 - m. San Giovanni Rotondo (Puglia); 23 de septiembre de 1968), religioso y santo italiano.
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Reza, espera y no te preocupes. La preocupación es inútil. Dios es misericordioso y escuchará tu oración... La oración es la mejor arma que tenemos; es la llave al corazón de Dios. Debes hablarle a Jesús, no solo con tus labios sino con tu corazón. En rea
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Procura no inquietar tu alma ante el triste espectáculo de la injusticia humana. Sobre esta injusticia verás un día el triunfo definitivo de la justicia de Dios
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Muchas veces ignoramos que para crecer tenemos necesidad de pan duro; es decir, necesitamos cruces, pruebas, contradicciones
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El demonio es como un perro rabioso atado a la cadena; no puede herir a nadie más allá de lo que le permite la cadena. Mantente, pues, lejos. Si te acercas demasiado, te atrapará
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El sufrimiento de los males físicos y morales es la ofrenda más digna que puedes hacer a aquel que nos ha salvado sufriendo
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El amor y el temor deben estar unidos: el temor sin amor se vuelve cobardía; el amor sin temor, se transforma en presunción. Entonces uno pierde el rumbo.
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La clave de la perfección es el amor. Quien vive de amor, vive en Dios, pues Dios es amor, como dice el Apóstol.
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El ser tentado es signo de que el alma es muy grata al Señor
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El tiempo transcurrido en glorificar a Dios y en cuidar la salud del alma, no será nunca tiempo perdido. San Pio de Pietrelcina, el Padre Pio.
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No amar es como herir a Dios en la pupila de Su ojo. ¿Hay algo más delicado que la pupila?
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La humildad es verdad, y la verdad es humildad.
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Solo quiero ser un fraile que reza...
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No hay tiempo mejor empleado que el que se invierte en santificar el alma del prójimo.
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Quédate conmigo, Señor...
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El sufrir es de todos. El saber sufrir es de pocos
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Digámonos con el pleno convencimiento de que nos decimos la verdad: alma mía, comienza hoy a hacer el bien, que hasta ahora no has hecho nada
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Haré más desde el Cielo, de lo que puedo hacer aquí en la Tierra
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Has construido mal; destruye y reconstruye bien
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Una sola cosa es necesaria: consolar tu espíritu y amar a Dios. Padre Pio.