El precio que tenemos que pagar por el dinero se paga en libertad.
Frases célebres de Robert Louis Stevenson.
Robert Louis Balfour Stevenson, escritor escocés nacido en Edimburgo el 13 de noviembre de 1850 y muerto el 3 de diciembre de 1894, en la isla de Upolu, Samoa Occidental.
-
-
Tanta prisa tenemos por hacer, escribir y dejar oír nuestra voz en el silencio de la eternidad, que olvidamos lo único realmente importante: vivir.
-
Si un hombre ama su trabajo, por encima del éxito o la fama, es un elegido de dios.
-
La política es quizá la única profesión para la que no se considera necesaria ninguna preparación
-
Todos somos viajeros en el yermo de este mundo, y lo mejor que podemos encontrar en nuestro recorrido es un amigo honesto.
-
Yo no viajo para ir a alguna parte, sino por ir. Por el hecho de viajar. El asunto es moverse.
-
No pido riquezas, ni esperanzas, ni amor, ni un amigo que me comprenda; todo lo que pido es el cielo sobre mí y un camino a mis pies.
-
Porque amamos lo que soñamos, y en nuestro suelo, aunque muy lejos el uno del otro, vivimos juntos, corazón a corazón.
-
No pido otra cosa: el cielo sobre mí y el camino bajo mis pies
-
No juzgues el día por la cosecha que has recogido, sino por las semillas que has plantado.
-
Odio al cinismo más que al diablo, a menos que ambos sean la misma cosa.
-
Ser lo que somos y convertirnos en lo que somos capaces de ser es la única finalidad de la vida.
-
De cualquier forma los celos son en realidad una consecuencia del amor: os guste o no, existen.
-
La vanidad muere con dificultad. En algunos casos obstinados, sobrevive al hombre.
-
La dedicación perpetua que un hombre le da a su negocio, debe ser sostenida con una negligencia perpetua hacia muchas otras cosas.
-
La juventud es enteramente experimental.
-
El paso que había dado era, pues, decididamente a favor de lo peor que había en mí.
-
Un hombre no debe negar sus capacidades manifiestas, porque significa evadir sus obligaciones.
-
Cuando amamos servimos; Cuando somos amamos por otros, casi diría que somos imprescindibles; No hay hombre inútil mientras tenga un amigo.
-
Viajar esperanzadamente es mejor que llegar.