El que nace para ser ahorcado nunca morirá ahogado.
Frases célebres de Thomas Mann.
Thomas Mann , escritor alemán nacionalizado estadounidense. Galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1929.
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De la muerte nadie que volviese de ella podría decir que vale la pena, pues no se tiene vivencia alguna de la muerte. Salimos de las tinieblas y entramos en las tinieblas. Entre esos dos instantes hay muchas experiencias, vivencias, pero no vivimos ni el
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He leído con profunda emoción el libro y su documentación sobrecogedora. No puedo describir el sentimiento de aversión y odio que embarga mi corazón al leer estos relatos de degradación humana y crueldad abominable. ... El silencio solo serviría para fome
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La belleza, como el dolor, hace sufrir.
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La guerra es una huida cobarde de los problemas de la paz.
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La soledad hace madurar lo original, lo audaz e inquietantemente bello, el poema. Pero también engendra lo erróneo, desproporcionado, absurdo e ilícito.
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La tolerancia es un crimen cuando lo que se tolera es la maldad.
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La vejez es la peor de todas las corrupciones.
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Pensad como hombres de acción, actuad como hombres pensantes.
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El escritor es aquel al que escribir le resulta más difícil que a las demás personas.
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Colocar en el mismo plano moral el comunismo ruso y el nazifascismo, en la medida en que ambos serían totalitarios, en el mejor de los casos es una superficialidad; en el peor es fascismo. Quien insiste en esta equiparación puede considerarse un demócrata
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Quien toma en serio a Nietzsche, quien lo toma al pie de la letra y le cree, está perdido.
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El entonces se repite sin cesar en el ahora, y el allá se repite en el aquí. Y, como por otra parte, a pesar de los más desesperados esfuerzos, no se ha podido representar un tiempo finito ni un espacio limitado, se ha decidido creer que el tiempo y el es
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Se trata nada menos que de mi amor por ti, ese amor que se apoderó de mí en el instante en que mis ojos te vieron, o más bien, que reconocí cuando te reconocí a ti, y es él evidentemente el que me ha conducido a este lugar... ¡Qué locura! ¡Oh! El amor no
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La guerra es la salida cobarde a los problemas de la paz.
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Con el tiempo, es mejor una verdad dolorosa que una mentira útil
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Todo es política.
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Los niños contemplan para admirar y admiran para aprender y desarrollar lo que llevan por herencia.
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No hay que desposeer a los humanistas de su función de educadores..., no se les puede arrebatar, pues son los únicos depositarios de una tradición: la de la dignidad y belleza humana. En otras épocas, los humanistas reemplazaron a los sacerdotes que, en t
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La soledad engendra lo original, lo atrevido, y lo extraordinariamente bello; la poesía. Pero engendra también lo desagradable, lo inoportuno, absurdo e inadecuado.