¿Escribimos para los demás o para nosotros mismos? La vieja pregunta es graciosa. Cuando yo escribo, tengo la impresión de que cien mil personas —que me desean todo el bien y todo el mal que hay en el mundo— espían por encima de mi hombro, dictan, evalúan
Frases célebres de Tony Duvert. [Página 7]
Tony Duvert fue un escritor francés, autor de novelas y ensayos. Los temas principales de su obra son la pedofilia, la infancia, la crítica a la familia y la crítica a la educación sexual en la sociedad burguesa moderna. En 1973 ganó el Premio Médicis con
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Una mujer que dice, con la voz febril de afectividad: Yo le doy, quiero darle, puedo darle mucho a un marido, a unos hijos, a una familia unida..., es una ratonera que señala su queso con el dedo.
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Una religión es un campo de deportados a los que unos hombres vestidos de negro han raptado y mutilado en su primera infancia.
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—Señor, líbranos de los cabrones y de los gilipollas.
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Sin ningún miedo a contradecirse, la Biblia nos da a entender que el hombre es un fracaso de Dios, el omnipotente.
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Si ya no te reprocho tus defectos, es porque yo me he vuelto mejor.
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De los regímenes políticos permanece ante todo el mal visible que han cometido para existir. Así que no hay que designarlos por el nombre del primer ministro o del jefe de Estado, sino por el del ministro del Interior: al amo se le conoce por el nombre de
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Los salvajes cortan las manos a los viejos para que entiendan que en adelante se les alimentará sin que hagan nada.
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La caridad cristiana saca a un ahogado del agua con una cuerda que le ata al cuello. Después lo cuelga a la rama de un árbol, para que se seque bien. Éste se muere, pero aquella se pavonea riendo ahogadamente: lo he rescatado del río.
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Una manera de demostrar la impostura de los literatos, críticos, escritores, profesores, glosadores, descubridores culturales de cualquier corrillo, de cualquier salón, de cualquier bar de esquina, es tomárselos al pie de la letra y actuar conforme a lo q
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Siempre se dice que las niñas son mejores en clase que los niños.
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¿El que sufre vale más que el que tortura? ¿O son intercambiables? ¿Una víctima es algo más que un verdugo que ha perdido?
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Los escritores caminan hacia el silencio, renuncian a expresarse, a comunicar. ¿Consideran demasiado engañoso el decir, el creer, el hacer creer? Todo progreso intelectual nos hace más capacitados para crear, pero más reticentes a hacerlo. Alcanzamos la a
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Suicidarme tragando cada día un trozo de mi cuerpo.
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El suicidio, porque es más fácil renunciar a la vida que a las ilusiones que tenemos sobre ella.
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A la puerta de un supermercado, una madre corriente grita a sus chiquillos de tres a cuatro años, llenos de mocos, desaliñados, con las extremidades sucias, a los que acaba de abofetear y que comen llorando:
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Los viejos afeminados se convierten en la madre a la que han odiado.
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Aquel que se vanagloria de ser tolerante no se pregunta nunca si él es tolerable.
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Las dictaduras son abyectas no porque martiricen a los pueblos, sino porque se parecen a ellos.
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Más desgraciados que Jonás en el estómago de su ballena, los hombres deben sufrir nueve meses de útero. Muchos de ellos no se recuperan jamás. Esas cárceles iniciáticas, es cierto, van de lo soportable a lo asesino: eso depende de la bestia que se mueve a