Yo escribo un manifiesto y no quiero nada, digo sin embargo ciertas cosas y estoy por principio contra los manifiestos, como también estoy contra los principios.
Frases célebres de Tristan Tzara.
Tristan Tzara es el seudónimo del poeta y ensayista rumano Samuel Rosenstock, uno de los fundadores del dadaísmo.
-
-
Yo escribo este manifiesto para mostrar que pueden ejecutarse juntas las acciones opuestas, en una sola y fresca respiración; yo estoy en contra de la acción; a favor de la continua contradicción, y también de la afirmación, no estoy ni en favor ni en con
-
Dadá no significa nada.
-
La dialéctica es una máquina divertida que nos conduce de una manera banal a las opiniones que hubiéramos tenido de todas maneras.
-
Nos hacen falta obras fuertes, rectas, precisas e incomprendidas para siempre.
-
La moralidad es la infusión de chocolate en las venas de todos los hombres.
-
Si cada quien dice lo contrario es porque tiene razón.
-
Todo acto es un disparo de revólver cerebral.
-
La mentira es éxtasis.
-
Un manifiesto es una comunicación hecha al mundo entero, en la que no hay más pretensión que el descubrimiento de los medios para curar instantáneamente la sífilis política, astronómica, artística, parlamentaria, agronómica y literaria.
-
El pensamiento se hace en la boca.
-
A priori, es decir con los ojos cerrados, Dadá sitúa antes de la acción y por encima de todo a La Duda. DADÁ duda de todo. Dadá es tatú. Todo es Dadá. Desconfíen de Dadá.
-
Los verdaderos dadás están contra DADÁ.
-
Dadá está en contra del futuro. Dadá está muerto. Dadá es idiota. Viva Dadá. Dadá no es una escuela literaria, aúlla.
-
¡Mírenme bien! soy idiota, soy un farsante, soy un bromista. ... ¡Soy como todos ustedes!
-
¡Oh! Te has ido, te has ido, amada, en una tarde de invierno y mi corazón es una flor marchita hoja de un poema viejo hace tiempo arrugada echada al cesto o debajo de la mesa.
-
Frágiles desolaciones aspiradas por la muerte, más allá de las torpes persecuciones del tiempo, la tempestad se deleitaba ante su fin tan próximo.
-
Estoy aburrido, soy la tierra rotulada en el otoño y la literatura es el gusano que roe el camino subterráneo por donde vendrá el agua para nutrir la cosecha del verano.
-
He sembrado en tu cuerpo, amada, la flor que esparcirá pétalos sobre tu cuello, mejillas y manos y hará brotar mañana tus senos.
-
De tu cuerpo quisiera levantar palacios, arquitectónicos jardines y terrenales paraísos monumentales.