Acuérdate que debes comportarte en la vida como en un banquete. Si se pone algún plato delante de ti, puedes meter la mano y tomar honestamente tu parte; si sólo pasa por delante de ti, guárdate bien de detenerlo o de meter la mano en él temerariamente: a
Cuando llegue mi hora de morir, moriré; pero sabré dar la vida como un hombre al que no le duele devolver el préstamo que le han hecho
Imágenes
Más de Epicteto
-
-
Acusar a los demás de los infortunios propios es un signo de falta de educación. Acusarse a uno mismo demuestra que la educación ha comenzado.
-
Cuando estés de noche en tu habitación, aun cuando tengas las puertas y las ventanas cerradas y apagada la luz, no digas que estás solo: nunca se está solo.
-
Cuando hayas de sentenciar procura olvidar a los litigantes y acordarte sólo de la causa.