Así frecuentemente el hombre se deslumbra con lo hermoso; elige lo aparente, abrazando tal vez lo más dañoso; pero escarmiente ahora en tal cabeza. El útil bien es la mejor belleza
¡Cuántos hay que teniendo lo bastante enriquecerse quieren al instante, abrazando proyectos a veces de tan rápidos efectos que sólo en pocos meses, cuando se contemplaban ya marqueses, contando sus millones, se vieron en la calle sin calzones!
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Aparta la amistad de la persona que, si te ve en el riesgo, te abandona.
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¿Has cumplido con tu deber? Confía en el Cielo que no te abandonará.
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No anheles el bien futuro: mira que ni el presente está seguro.