Cuando mi amigo está infeliz, voy a su encuentro; cuando está feliz, espero que me encuentre.
Dar la felicidad y hacer el bien, he ahí nuestra ley, nuestra ancla de salvación, nuestro faro, nuestra razón de ser
Imágenes
Más de Henri-Frédéric Amiel
-
-
Cuesta mucho trabajo que la libertad vuelva a la franca unidad del instinto.
-
Dime lo que crees ser y te diré lo que no eres.
-
El amor es el olvido del yo.