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Después de esto, se me presentó el Corazón divino como en un trono de llamas, más ardiente que el sol y transparente como un cristal, con su adorable llaga. Estaba rodeado de una corona de espinas que simboliza las punzadas que nuestros pecados le infería — Margarita María de Alacoque · Pensamientos Célebres

"Después de esto, se me presentó el Corazón divino como en un trono de llamas, más ardiente que el sol y transparente como un cristal, con su adorable llaga. Estaba rodeado de una corona de espinas que simboliza las punzadas que nuestros pecados le infería"

Margarita María de Alacoque