El que puede gobernar su voluntad es mil veces más afortunado que si pudiese gobernar al mundo.
El destino de un hombre puede estar henchido de significado; el de algunos centenares no tanto; pero la historia de miles y millones de hombres nada significa, en el sentido literal del término.
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El truco de la eliminación es el reflejo defensivo de cualquier experto.
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La fe es, al mismo tiempo, absolutamente necesaria y completamente imposible.
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Las ideas, como las pulgas, saltan de un hombre a otro. Pero no pican a todo el mundo.