Al palpar la cercanía de la muerte, vuelves los ojos a tu interior y no encuentras más que banalidad, porque los vivos, comparados con los muertos, resultamos insoportablemente banales.
El hombre de hoy usa y abusa de la naturaleza, como si hubiera de ser el último inquilino de este desgraciado planeta, como si detrás de él no se anunciara un futuro
Imágenes
Más de Miguel Delibes
-
-
Cuando a la gente le faltan músculos en los brazos, le sobran en la lengua.
-
Escribir para niños es un don, como la poesía, que no está al alcance de cualquiera.
-
Espero que Cristo cumpla su palabra.