Al palpar la cercanía de la muerte, vuelves los ojos a tu interior y no encuentras más que banalidad, porque los vivos, comparados con los muertos, resultamos insoportablemente banales.
Frases célebres de Miguel Delibes.
Miguel Delibes Setién fue un novelista español y miembro de la Real Academia Española desde 1975 hasta su muerte, ocupando el sillón "e".
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Cuando a la gente le faltan músculos en los brazos, le sobran en la lengua.
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Escribir para niños es un don, como la poesía, que no está al alcance de cualquiera.
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Espero que Cristo cumpla su palabra.
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La máquina ha venido a calentar el estómago del hombre pero ha enfriado su corazón.
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La novela es un hombre, un paisaje y una pasión.
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La novela es un intento de exploración del corazón humano a partir de una idea que es casi siempre la misma contada con diferente entorno.
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Los hombres necesitan siempre de un hazmerreír para eclipsarse a sí mismos la propia ruindad de sus barros. Aún es de día
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Los hombres se hacen. Las montañas están hechas ya.
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Mi vida de escritor no sería como es si no se apoyase en un fondo moral inalterable. Ética y estética se han dado la mano en todos los aspectos de mi vida.
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No deseo más tiempo. Doy mi vida por vivida.
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Para el que no tiene nada, la política es una tentación comprensible, porque es una manera de vivir con bastante facilidad.
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Para escribir un buen libro no considero imprescindible conocer París ni haber leído el Quijote. Cervantes cuando lo escribió, aún no lo había leído.
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Sería un retrato frío, aburrido, impersonal. Me cansa pensarme.
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Si el cielo de Castilla es alto es porque lo habrán levantado los campesinos de tanto mirarlo.
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Un pueblo sin literatura es un pueblo mudo.
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Permitamos que el tiempo venga a buscarnos en vez de luchar contra él
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La cultura se crea en los pueblos y se destruye en las ciudades.
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El estado de felicidad no existe en el hombre. Existen atisbos, instantes, aproximaciones, pero la felicidad termina en el momento en que empieza a manifestarse. Nunca llega a ser una situación continuada. Cuando no tienes nada, necesitas; cuando tienes a
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El hombre de hoy usa y abusa de la naturaleza, como si hubiera de ser el último inquilino de este desgraciado planeta, como si detrás de él no se anunciara un futuro