El que puede gobernar su voluntad es mil veces más afortunado que si pudiese gobernar al mundo.
El que busca el cielo en la tierra se ha dormido en clase de geografía.
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El truco de la eliminación es el reflejo defensivo de cualquier experto.
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La fe es, al mismo tiempo, absolutamente necesaria y completamente imposible.
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Las ideas, como las pulgas, saltan de un hombre a otro. Pero no pican a todo el mundo.