Cada fracaso enseña al hombre algo que necesitaba aprender.
En el pequeño mundo en el que los niños tienen su existencia, sea quien sea el que los eduque, nada hay que se perciba y se sienta tan sutilmente como la injusticia
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Cuando lo hayas encontrado, anótalo.
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Cuanto más engorda uno, más prudente se vuelve. Prudencia y barriga son dos cosas que crecen simúltaneamente.
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Donde millones de hombres se arredraron, allí empieza tú a trabajar.