Rafael Sotomayor Baeza"Era el alma y el cerebro del ejercito. Lo ha muerto el trabajo, y su perdida es irreparable. Nadie se ocupaba de la guerra como el, y puedo decir que nadie pensaba en su patria como él"
Rafael Sotomayor Baeza"Era el alma y el cerebro del ejercito. Lo ha muerto el trabajo, y su perdida es irreparable. Nadie se ocupaba de la guerra como el, y puedo decir que nadie pensaba en su patria como él"