Me alegra saber que aquí, como ocurre en muchos lugares de mi África natal, cuando tenéis problemas y necesidad de dialogar lo hacéis debajo de la sagrada sombra de un árbol. ... Me siento muy contenta de que sientan devoción por él. Mi espíritu, la esenc
Hasta que caves un agujero, plantes un árbol, lo riegues y lo hagas sobrevivir, no has hecho nada. Sólo estás hablando.