Cada fracaso enseña al hombre algo que necesitaba aprender.
Jamás habría tenido éxito en la vida si no hubiera yo prestado a la cosa más nimia de que me ocupé la misma atención y el cuidado que he prestado a la más importante.
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Cuando lo hayas encontrado, anótalo.
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Cuanto más engorda uno, más prudente se vuelve. Prudencia y barriga son dos cosas que crecen simúltaneamente.
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Donde millones de hombres se arredraron, allí empieza tú a trabajar.