El alcohol mata lentamente, pero no tengo prisa.
La creencia religiosa exige un vasto esfuerzo de compromiso imaginativo y emocional, lo que es bastante difícil si uno todavía esta atontado por las pastillas de la noche anterior.
Imágenes
Más de J. G. Ballard
-
-
Esa imagen de la propia muerte que todos los hombres guardan en un sitio secreto del corazón lógicamente – pues no hay propósito más sombrío que el de la vida-, uno debería decir todas las mañanas a los amigos. lamento tu irrevocable muerte”, como si sufr
-
El suicida no vuelve nunca a la escena del crimen.
-
El organismo humano es una exhibición de atrocidades.