Cuando mi amigo está infeliz, voy a su encuentro; cuando está feliz, espero que me encuentre.
Las mujeres desean ser amadas no porque sean bonitas, o buenas, o bien educadas o graciosas o inteligentes, sino por ser ellas mismas.
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Cuesta mucho trabajo que la libertad vuelva a la franca unidad del instinto.
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Dime lo que crees ser y te diré lo que no eres.
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El amor es el olvido del yo.