Saltar al contenido

Lo primero que debe hacerse es llevar a una muchacha al punto en que sólo conozca un deber: el de abandonarse plenamente a su amado, tanto como si, llena de exaltada beatitud, mendigase ese favor. Sólo entonces es cuando se pueden obtener de ella los verd

Søren Kierkegaard
Editar como imagen

Imágenes

Más de Søren Kierkegaard