El desprecio destruye la piedad.
Los católicos hablaban de la gracia, pero ¿Qué era la gracia, a no ser la conciencia de los deberes diarios, la responsabilidad para con los demás y la obediencia a la autoridad civil? ¿Y la necesidad de ser un auténtico hombre?
Imágenes
Más de Taylor Caldwell
-
-
Y entonces la gente pregunta: ¿Dónde está nuestra policía? Todo lo que saben hacer es poner multas de tráfico. Le diré dónde están los policías -prosiguió-. Están haciendo sus rondas de día y de noche, aunque saben que es inútil. La gente no va a apoyarle
-
Cuando un gobierno se halla decidido a difamar, destruir y asesinar a un héroe, lo puede hacer con toda impunidad. Es que ahora nos gobiernan los hombres y no las leyes.
-
A pesar de lo mucho que se habla de amor en el mundo actual, permanece el hecho de que jamás ha carecido tanto el mundo de amor, este mundo duro de corazón, asesino, cruel, egoísta, despectivo e indiferente.