Tu capacidad de conocer la felicidad depende de tu capacidad para conocer el dolor
Los otros días iba caminando muy entretenido y me encuentro con el arroyo más raro del mundo: figúrese que la orilla de este lado la tenía del otro
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Más de Macedonio Fernández
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Estudio mucho a la mujer desde años atrás y cada día desespero más de sentir alguna vez como ella siente, de sentir siquiera por un instante una de esas emociones de gracia con respecto a sí mismas o al vivir de otros o de desesperación absoluta, que el h
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Cuando la felicidad nos sale al paso nunca lleva el hábito con que nosotros pensábamos encontrarla.
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¡Oh, pasión nunca humilde, siempre cierta!