A los otros no rehusar nada, para sí mismo no exigir nada.
Mi estado está declinando rápidamente y avanzo hacia el final con pasos de gigante. Esto hace que uno se sienta profundamente apenado por no haber llenado de gracia la larga serie de años de la vida propia y no haber hecho un mejor uso en la viña del Seño
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El idioma que todos entienden es el amor.
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El mejor lugar en el mundo será siempre aquél en donde Dios me quiera.
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La mano del sacerdote está para bendecir, no para castigar.