Saltar al contenido

Nadie tiene más mal corazón que las viejas devotas. Y es que con rezar, creen que desquitan todo el mal que hacen. Miradlas: destrozan una reputación, odian a la juventud, y a la belleza, dudan de la virtud arrastran a las mujeres a la prostitución por só

Ignacio Manuel Altamirano
Editar como imagen

Imágenes

Más de Ignacio Manuel Altamirano