Lo que he observado es que Dickens escribía con letra muy pequeña, sin duda como reflejo de la estrechez que pasaban sus personajes.
No aspiro al Nobel de Literatura. Yo me doy por muy bien pagado cuando alguien se me acerca y me dice: me cagué de risa con tu libro.
Imágenes
Más de Roberto Fontanarrosa
-
-
El loro plagia la palabra, pero quien está preso es el canario.
-
Cuando alcancé la sabiduría, ella me miró y dijo: Ya me alcanza cualquiera.
-
El árbol se ríe del hacha. Así le va.