A ese Dios invisible, lo encontramos en las cosas más visibles y materiales.
No me olvides que, en los asuntos humanos, también los otros pueden tener razón: ven la misma cuestión que tú, pero desde distinto punto de vista, con otra luz, con otra sombra, con otro contorno.
Imágenes
Más de Josemaría Escrivá de Balaguer
-
-
A Jesús siempre se va y se vuelve por María.
-
Agradece, como un favor muy especial, ese santo aborrecimiento que sientes de ti mismo.
-
Bendito sea el dolor. Amado sea el dolor. Santificado sea el dolor... ¡Glorificado sea el dolor!