El que puede gobernar su voluntad es mil veces más afortunado que si pudiese gobernar al mundo.
Nos internamos en el cosmos preparados para todo, es decir para la soledad, la lucha, la fatiga y la muerte. Evitamos decirlo, por pudor, pero en algunos momentos pensamos muy bien de nosotros mismos. Y sin embargo, bien mirado, nuestro fervor es puro cam
Imágenes
Más de Stanisław Lem
-
-
El truco de la eliminación es el reflejo defensivo de cualquier experto.
-
La fe es, al mismo tiempo, absolutamente necesaria y completamente imposible.
-
Las ideas, como las pulgas, saltan de un hombre a otro. Pero no pican a todo el mundo.