El que vea una luz en la oscuridad de mi corazón que prenda una vela.
Sus cortas telas de seda, sus largas faldas de cola, su elegancia, su alegría, y sus blandas y azules sombras, giran en el torbellino del éxtasis de una luna gris y rosa, y la mandolina murmura en los temblores de la brisa.
Imágenes
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La independencia siempre fue mi deseo; la dependencia siempre fue mi destino.
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Prends l’éloquence et tords lui le cou.
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Los sollozos más hondos del violín del otoño son igual que una herida en el alma de congojas extrañas sin final.