El que vea una luz en la oscuridad de mi corazón que prenda una vela.
Tú crees en un vago y quimérico Dios, o en un santo especial, y, para curar males, en alguna oración. Más yo creo en las horas azules y rosadas que tú a mí me procuras y en voluptuosidades de hermosas noches blancas. Y tan profunda es mi fe y tanto eres p
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La independencia siempre fue mi deseo; la dependencia siempre fue mi destino.
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Prends l’éloquence et tords lui le cou.
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Los sollozos más hondos del violín del otoño son igual que una herida en el alma de congojas extrañas sin final.