Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro.
Uno aprende, cuando se hace viejo, que ninguna ficción puede ser tan extraña ni parecer tan improbable, como lo sería la simple verdad.
Imágenes
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Ignoramos nuestra verdadera estatura hasta que nos ponemos en pie.
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Si tengo la sensación física de que me levantan la tapa de los sesos, sé que eso es poesía.
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La esperanza es esa cosa con plumas que se posa en el alma y canta la melodía sin palabras, que nunca cesa.