A ese Dios invisible, lo encontramos en las cosas más visibles y materiales.
¿Viste cómo alzaron aquel edificio de grandeza imponente? ¡A fuerza de cosas pequeñas!
Imágenes
Más de Josemaría Escrivá de Balaguer
-
-
A Jesús siempre se va y se vuelve por María.
-
Agradece, como un favor muy especial, ese santo aborrecimiento que sientes de ti mismo.
-
Bendito sea el dolor. Amado sea el dolor. Santificado sea el dolor... ¡Glorificado sea el dolor!