Al palpar la cercanía de la muerte, vuelves los ojos a tu interior y no encuentras más que banalidad, porque los vivos, comparados con los muertos, resultamos insoportablemente banales.
Yo doy a los personajes un lugar preponderante entre todos los elementos que se conjugan en una novela. Unos personajes que vivan de verdad relegan, hasta diluir su importancia, la arquitectura novelesca, hacen del estilo un vehículo expositivo cuya exist
Imágenes
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Cuando a la gente le faltan músculos en los brazos, le sobran en la lengua.
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Escribir para niños es un don, como la poesía, que no está al alcance de cualquiera.
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Espero que Cristo cumpla su palabra.